Modulo Espacial Inflable en el 2015

Modulo Espacial Inflable en el 2015

Un millonario proyecto espera darle una nueva cara al espacio: se trata de un módulo inflable de cuatro metros que la NASA enviará a la Estación Espacial Internacional (EEI) y que puede ser comprimido a un tubo de 2.10 metros para facilitar su transporte. La cápsula, llamada Bigelow Expandable Activity Module (BEAM), será enviada durante una misión de transporte de material a la EEI en 2015.

Allá permanecerá durante dos años, período en que los astronautas pondrán a prueba la capacidad del módulo inflable para resistir calor, radiación, impacto de objetos espaciales y otros daños. Incluso, es posible que duerman en su interior.

Para eso, el BEAM está hecho de una capa de Vectran de 15 centímetros de espesor. Se trata de un poliéster de alta calidad, dos veces más sólido que el Kevlar, material que es tan resistente como el acero, con un peso similar y dotado de una rigidez cinco veces más grande.

La agencia espacial estadounidense, para llevar a cabo este proyecto, destinó 17.8 millones de dólares a la compañía Bigelow Aerospace, especializada en tecnología inflable y fundada por Robert Bigelow, quien armó su fortuna en la industria hotelera antes de dedicarse al sector espacial en 1999. Para Bigelow, este proyecto es como una aventura de bienes raíces fuera de este mundo.

Si el módulo resulta durable durante sus dos años en la estación, podría abrir las puertas a instalaciones en la Luna y misiones a Marte, dijo Glenn Miller, ingeniero de la NASA.

"Hoy, tomamos nota del progreso de una tecnología que hará avanzar los objetivos importantes de los vuelos espaciales humanos de larga duración", agregó Lori Garver, administradora adjunta de la agencia.

Rentas en órbita

Los astronautas utilizarán el brazo robótico de la EEI para instalar el BEAM, que exactamente mide 3.96 por 3.2 metros.

Una vez que el módulo sea instalado, se activará un sistema de presurización para desplegar la estructura, utilizando aire previamente almacenado.

Durante el período de ensayo de dos años, el equipo de la estación y el personal de tierra recogerán los datos sobre el funcionamiento del módulo; entre ellos, la integridad estructural y la tasa de fugas al aire.

Por otra parte, una batería de instrumentos integrados en su interior medirán sus diferentes reacciones al medio ambiente espacial.

El éxito de estas pruebas es decisivo para Bigelow, que prevé rentar módulos similares a empresas para efectuar investigaciones en microgravedad, así como a millonarios que deseen pagar vacaciones en órbita.